Tapeo & Vermuteo

Taquiza de Coyo, tacos con ADN marinero

tacos variados en Taquiza de Coyo, mexicano gótico louloulopez.

Hay unas cuantas taquerías mexicanas repartidas por  Barcelona. Demasiadas. En esto de la restauración para no hacerlo bien y que hablen mal de uno es mejor quedarse en casa. Hacer bien unos tacos no es fácil; entran en juego varios componentes a los que estar atentos. La consistencia y elasticidad de la tortilla de maíz es básica, la selección de los ingredientes y… ¡ah!, el picante, que en México es un tema muy serio. Con buena intención e inversión, los hermanos Andoni y Juan Berrondo, mexicanos afincados en la Ciudad Condal desde hace años, han abierto Taquiza de Coyo en la zona del Gótico (toman el relevo al mexicano a La Coronela). No diremos que son unos tacos más en la ciudad. No lo son. La materia está concienzudamente escogida y la voluntad es visibilizar como es ‘ir de tacos’ (taquizas) en su México natal. No solo de cochinita pibil y chile poblano vive el hombre, el marisco y el pescado  son también parte sustancial de los tacos allende los mares mexicanos. Para muestra un botón: tacos de mejillones, camarones, pulpo, atún… ¿Nada tan corriente encontrarlos en Barcelona, verdad?

totopos con Guanajuato en Taquiza de Coyo louloulopez

La carta es bien asequible y eso anima a aventurarse cual marinero ansioso por descubrir nuevos tesoros: rajas (chile poblano); camarón coyo (con frijol, camarones, chile y miel); Tinga de verduras (con un mix de calabacín y berenjena); mica de atún (atún y cebolla); y cochinita (cerdo en achiote y cebolla roja) son algunos extractos de su extensa carta (entre 1,80 y 2,50 euros).  Comer tacos es sustancioso, es informal y es pringón. Hacer malabares con los churretes que caen entre los dedos mientras intentas que la cosa no se desmandingue no es fácil. Nada fácil. Requiere de mucha práctica y destreza. Tanta como sacar una foto instagrameable del asunto porque… los tacos se resisten a ser fotogénicos, oigan! Es así. No pasa nada. Lo intentamos.

Donde sí hay algo más de ángulo gracial es con los totopos –nada de nachos sino topotops hechos con base de tortillas de maíz deshidratadas y horneadas-  con guacamole casero que en Taquiza de Coyo son también estupendos. Es un clásico que tiene que probarse sí o sí, aunque la versión con Guanajuato –pasta de frijoles mezclados con chorizo mexicano (profundidades sápidas y pique residual) son mucho más interesantes. En las zonas portuarias que Andoni y Juan frecuentaron en su niñez, otro plato traía el recuerdo de los olores de mar, reposados e inquietos. Los encontráis en un cóctel que se come a cucharardas:  camarones, gambas, aguacate, pico de gallo y salsa casera de tomate dulce…

Para acabar, la máxima impone tomarse un cóctel de tequila o mezcal, una cerveza mexicana de importación o sus populares aguas de sabores (hibiscus, limón… todas caseras); o hacer una mezcla de lo anterior con una margarita mexicana clásica a la que añaden un agua de tamarindo granizada que hace dócil el trago y lo convierte en un peligroso engañamujeres.

Taquiza de Coyo

Dirección: Consolat del Mar, 23. Barrio Gótico. Barcelona

Teléfono: 93 268 05 44

Horarios: De martes a jueves de 13.00  a 16.00 h. y de 19.00 a 23.00h; viernes y sábados de 13,00 a 23:30h y domingos de 13.00 a 16.00h

Precio Medio: 15 euros


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