Restaurantes

Puerto chico: arroces solventes a pie de Diagonal

Arroces Puerto Chico restaurante Barcelona paella louloulopez

Hace dos años que abrió Puerto Chico (Diagonal, 405). Y su dueño, el empresario Lluís Canadell, lo ha transformado en una interesante arrocería con hasta 10 variedades en carta. Quizás, la idea no os sorprenda. Arrocerías hay muchas. Sí. Pero la Diagonal (de toda la vida de Dios) no es lugar para paellas. El caso es que conocer un sitio en el que pecar con el carbohidrato gentil cualquier jueves en la zona cero de la oficina, mola.

Los arroces, las paellas, el arroz en sí es tirano. Bien lo saben los cocineros. El grano es déspota porque requiere paciencia. Y la paciencia no es un valor en alza en nuestros días. No la requiere por el asunto de la cocción y bla, bla, bla -que también-. Sino porque las mil fórmulas matemáticas que pueden aplicársele fracasan con demasiada frecuencia. “Al arroz hay que oírlo, respirarlo, saber cuándo está listo el sofrito, el nivel de humedad… la hidratación de los ingredientes. Todo es elástico”. Lo dice Ángel Marín, chef tras los arroces y el resto de carta del restaurante que nos ocupa. Curtido en la batalla de las grandes cadenas, Marín tiene clara la necesaria concentración y el estoicismo que el pequeño grano exige. Por muchas veces que hagas paella ser constante es complicado

En algún restaurante reseñable de la zona cuyos colores no sacaré en este artículo, he sufrido la tiranía de la paella hecha con prisas. Un amalgama donde sofrito y granos apelmazados van cada uno por su lado. Un mazacote sin conjunción, sin dedicación, sin alma y sin mimo. Marín (ex de El Bulli, el hotel El Jou de Guardiola Berguedà, la Torre Catalunya, Las Rejas del chef Manolo de la Osa en Las Pedroñeras o AN Group, del cual fue chef ejecutivo) solo usa arroz bomba y caldos de cocción larga.

Puerto chico es para un arroz. Pero también lo es para unas jugosas y golosonas croquetas. Es competente en servir almejas o mejillones acabados al golpe de Josper o para una sencilla ensalada con verduras compradas a Pau Santamaría (sí, el hijo del vindicador de la cocina de raíz sencilla, el fallecido Santi). Han redistribuido espacios, reducido su barra en la entrada, aprovisionándola de nuevas mesas y han dejado un espacio al fondo dedicado para grupos. Es un nuevo juego para un local que ya funcionaba y que, ahora, goza de una nueva cocina para disfrutar sin prisas.

 

Puerto Chico

  • Dirección: Avinguda Diagonal, 405, Barcelona
  • Teléfono: 937 82 14 94
  • Horario: de 13.00 a 16.00- de 20.00-23.00/ lunes cerrado
  • Precio medio: 25-30 euros

Dejar un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.